|
(Salmo 120 -
"El guardián del pueblo")
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
Levanto mis ojos a los
montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del
Señor, que hizo el cielo y la tierra.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no
duerme;
no duerme ni reposa el guardián de Israel.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
El Señor te aguarda a su
sombra, está a tu derecha;
de día el sol no te hará
daño, ni la luna de noche.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y
salidas, ahora y por siempre.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
Gloria al Padre, y al
Hijo, y al Espíritu Santo, como era
en el
principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
"Yo Soy la Luz y la Vida,"dice
Jesús,
"Espera en Mí y me alabarás
siempre."
Perdóname por no amar y desear lo que Tu amas y
deseas, y por no aceptar lo que me envías. Dame un corazón contrito y humillado para
poder recibir Tus gracias.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
|