|
(Salmo29-"Acción de gracias por
la curación de un enfermo en peligro de
muerte")
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Te
ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de
mí.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Señor, Dios
mío, a ti grité, y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del
abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la
fosa.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Tañed para el
Señor, fieles suyos, dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un
instante; su bondad, de por vida;
al atardecer nos invita el
llanto; por la mañana, el júbilo.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Yo pensaba muy
seguro: "no vacilaré jamás".
Tu
bondad, Señor, me aseguraba el honor y la fuerza;
pero escondiste tu
rostro, y quedé desconcertado.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
A
ti, Señor, llamé, supliqué a mi Dios: "¿qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la
fosa?
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
¿Te va a dar gracias el
polvo, o va a proclamar tu lealtad?
Escucha,
Señor, y ten piedad de mí; Señor, socórreme".
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Cambiaste mi luto en
danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin
callarse.
Señor, Dios
mío, te daré gracias por siempre.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
Gloria al Padre, y al
Hijo, y al Espíritu Santo, como era
en el
principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
"Yo Soy la Luz y la Vida,"dice
Jesús,
"Espera en Mí y me alabarás
siempre."
Perdóname por no amar y desear lo que Tu amas y
deseas,
y por no aceptar lo que me
envías.
Dame un corazón contrito y humillado para poder recibir Tus gracias.
"Estaré contigo como lo estuve con
Moisés," dice el Señor,
"no te dejaré ni te
abandonaré. Sé valiente y ten ánimo."
El Señor es misericordioso con nosotros y Su Palabra y Voluntad nos da vida
eterna. El dispone todas las cosas para bien de los que lo aman porque el nos ha escogido y
llamado.
"Amén," dice el Señor,"En verdad te
digo, cuando venga él, el Espíritu de la verdad, te guiará hasta la verdad
completa. Palabra de Yavé."
Demos gracias a
Dios, porque El Espíritu viene en ayuda de nuestra
debilidad. El mismo intercede por nosotros con gemidos
inefables.
¡Bendecid al Señor
que, por la dolorosa pasión de Su
Amadísimo
Hijo, tiene misericordia de nosotros y del mundo entero!
"Sé lo que vales; he abierto ante ti una puerta que nadie podrá
cerrar, pues, por pocas que sean tus fuerzas, has guardado Mi palabra y no has renegado de
Mí. Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona."
|