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(
Hermano/a: Si has pensado que no eres importante
y que la felicidad no es para
ti, lee lo sigiuente... )
Soy una
joya,
Una piedra
preciosa,
Una de las flores mas bellas del jardín de
Cristo.
Estaba enterrada en la
tierra,
entre la mugre y el
lodo,
Donde el Sol jamás
brilló.
Pero Cristo no cesó de buscarme
Hasta encontrarme entre los
escombros.
Luego cuidadosamente me sacó
Como los Arqueologos al escavar un
tesoro.
Tiernamente me tomo entre Sus manos
Y
cuidadosamente, mancha por mancha,
Polvo por polvo me
limpió.
Y no
cesó, hasta hacerme brillar
como las estrellas que alumbran en la
noche.
Que bello es mi
Jesús. ¡Cómo se preocupa por mí!
¿Que puede hacer esta
joya, esta perla preciosa
Perdida y hallada por
Tí?
Siento en mí Tu gran amor
Y Tu gran
misericordia. Te amo Jesus.
Gracias porque soy importante para
Tí,
Porque soy amada por
Tí.
Vives en mí y me
amas,
Y no hay nadie que Te pueda
Arrancar de
mí.
Reconozco que un milagro tuyo soy,
Y que mis hermanos tambien lo son.
Mi vida es un
regalo.
¿Que haré con este
regalo?
Es como Tu parabola de los
talentos,
Cuando se repartió las
monedas.
Estas monedas representan el regalo de la
vida.
La vida que Tú nos das a
todos.
¿Que voy hacer con mi moneda de
vida?
¿Acaso haré como los que recibieron las cinco o dos monedas
Y asi dar frutos con las bendiciones recibidas por
Tí?
Haciendo mucho con lo
poco.
¿O haré como el que recibio una sola
moneda,
Y quedarme con mi regalo de vida para mi
sola,
Por el
miedo?
Y así perder la oportunidad de tomar parte
en la plenitud de lo que Dios me
ofrece?
No. Usaré mi moneda de vida para
glorificarte,
Amando a mis
hermanos,
Y luchando por la justicia en medio de la
injusticia.
Multiplicaré mis bendiciones compartiéndolas
Y seguiendo Tu ejemplo de
amor.
Porque soy una
joya,
Una piedra
preciosa,
Una de las flores mas bellas de Tu
jardín.
Gracias, mi
dulce, amado Señor.
- Por
María Teresa Taveras
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